Hola, ¿Qué más pues? ¿bien o no? Para comenzar me presento, mi nombre es Antonio, tengo 29 años, vivo en la ciudad de Medellín, Colombia, soy ingeniero Informático y soy gay; muchas personas me llaman Toño o Toñito por culpa de una popular canción navideña de mi país, pero las chicas prefieren llamarme Anthony.
Sobre mi crianza puedo decir que vengo de una tradicional familia colombiana, inmersa en la cultura y religiosidad, la cual durante toda mi vida ha tenido sus altos y sus bajos económicos y emocionales. Viví como la mayoría de las personas de mi generación la violencia de mi país de forma directa.
Fui formado con un par de frases, repetidas una y mil veces por mis padres y personas de mi alrededor: "nace, crece, reprodúcete y muere", "no hagas a los demás lo que no te gusta que te hagan" y criado basado en el respeto y los valores humanos.
Siempre me considere un niño muy solitario, encerrado en mi cabeza, expresaba poco; no jugaba con pelotas, carros, bicicleta o patines, tampoco fui bueno con muñecos o peluches y realmente muy malo para socializar o tener amigos. Veía mucha televisión y me forme una gran imaginación.
Esto me llevó a vivir en un mundo fantástico, lleno de seres imaginarios y utópicos.
Siempre he comparado mi vida con un pájaro que nació en cautiverio, un pájaro que aunque tiene alas no sabe para qué son, qué nunca le ha faltado nada, y que nunca ha volado ni recorrido grande distancias, y que no conoce más allá de su jaula que crece dependiendo su tamaño y que fácilmente si no se hace algo o se mira más allá de sus horizontes se puede morir sin salir de ahí.
Siempre he soñado con viajar, supongo que es un sueño creado luego de tanto encierro, nunca supe si sería capaz de hacerlo, si me daría el coraje y sería tan valiente. pensaba que se necesitaba alguien que me hiciera compañía, o que era muy costoso.
Pero cuando llega la ansiedad a tu vida, y no te sientes completo, todo se viene abajo y te toca tomar lo que crees o dejarlo. Es como si al pájaro le hubieran abierto la jaula.
Mi historia fue muy simple, yo tenía ahorros para "viajar", trabajaba duro pero el dinero lo gastaba en otras cosas. y llegó un puente festivo, estaba cerca de mi cumpleaños, cosa que siempre me ha producido ansiedad.
Me levanté esa mañana y lo único que mi cabeza me decía era, "debes irte", "debes irte"; ya eso había pasado antes, y lo que hacía era irme a caminar por parques o calles de la ciudad. pero la sensación esta vez era más fuerte, casi incontrolable.
Pensé, debo irme a un lugar fuera de la ciudad, pero que no sea muy lejos, ya que iré solo, y "puede que me pase algo malo" , hice una maleta, la verdad bastante grande como para quince días y solo iban a ser dos noches, hacer la maleta y tomar fotos, son dos cosas que se aprenden viajando y con experiencia. se los iré contando en algunos artículos en este blog.
Decidí, Santa fe de Antioquia un lugar a unas dos horas de Medellín, un pueblo del cual muchas personas me había hablado, pero que no conocía. hice una reservación en un hostal de ahí, de una forma muy primípara que solo se puede comparar con las primeras clases de la universidad.
Al despedirme de mi familia, todos me trataban como si me fuera a pasar algo malo o no fuera a volver nunca, todos estaban preguntando "¿por qué viaja solo?" "¿conoces alguien ahí?'" "¿por qué tantos días?" "devuélvete cuando quieras y a la hora que sea"; a tal punto que hasta me dio un nudo en la garganta para llorar, la verdad no ayudaba y cada vez me asustaba más.
El viaje en el metro hasta la terminal de buses en varias ocasiones tuve las ganas de devolverme, y el viaje en bus hasta el pueblo se me hizo uno de los viajes más largos que he tenido, por todas las cosas que pasaban en mi cabeza en ese momento, y el por qué lo estaba haciendo.
Al llegar, la amabilidad del personal del hostal cambio mi estado de ánimo por completo, seguía asustado, no recuerdo muy bien ni que me decían, simplemente asentía con la cabeza, recibí la cama y guarde mi maleta.
Camine un poco dentro del hostal y de repente llegue a un lugar común, la piscina, ahí habían muchas personas, estaba muy asustado y tímido, no había hablado con nadie desde que me había despedido de mi familia en Medellín.
Me senté en el borde de la piscina me quite los zapatos y metí los pies al agua, era la hora del atardecer, yo miraba las personas, el lugar, el agua, y el cielo, y de repente, apareció la primera estrella de la noche, para mí fue un momento mágico, y con mi imaginación lo primero que se me vino a la mente fue el cuento de pinocho, en el cual le piden un deseo a la primera estrella de la noche.
Cerré los ojos e intente pedir un deseo pero no se me ocurrió absolutamente nada, entonces dije "demuéstrame que estoy en el lugar correcto" y al abrir los ojos vi como algunas personas se comenzaron a acercar a mí, a preguntarme de dónde venía, cómo me llamaba, con quien viajaba.
Habían personas de Bolivia, Canadá e Inglaterra; muchos también estaban solos, ahí perdí todo miedo, solo pensaba, no tienen miedo ellos a miles de kilómetros de sus casa, ahora voy a tener miedo yo a sólo dos horas.
El viajar por más pequeño que sea el viaje, siempre te enseña cosas, siempre debes estar dispuesto a aprender y a dejarte sorprender, a ver lo mágico y dejar volar tu imaginación, viajar siempre te va permitir crecer, y vas a comenzar a notar que entre más conoces más pequeño se hace el mundo.
Viajar solo no es un limitante, y no debes esperar a alguien para hacer lo que tu alma y tu corazón te pide a gritos, no necesitas de nadie para hacer las cosas que te gustan, En todos los lugares hay personas, el viajar te obliga a ser sociable y aprender a comunicarte, durante un viaje puedes renacer y ser la persona que siempre has querido ser.
En el mundo existen miles de historias como la mía de personas que lo dejaron todo para viajar, y que siguieron creciendo como personas, y que el ser feliz lo hizo más grandes.
En la cultura latinoamericana hay una creencia religiosa muy arraigada, y es que a la imagen de San Antonio de Padua, se le quita el niño Jesús que tiene cargado y se pone de cabeza, y al rezarle el santo te da una pareja sentimental y cumple todos los sueños.
Yo soy Antonio, no soy santo, pero el con ponerme el mundo de cabeza, estoy cumpliendo mis sueños y deseo compartirlo con ustedes.
Aquí les presento ANTONIO DE CABEZA.



Es una gran historia, te felicito amigo. Esperaré con ansias locas tu siguiente artículo hasta que me toque salir a mi una de tus amigas viajeras en tu paso por México lindo y querido. Abrazos Amigo.♡♡
ResponderEliminarMe encanta! Ánimo con este lindo proyecto. Te admiro demasiado
ResponderEliminarFelicidades!! Que sigas adelante con el proyecto. 🤛🏻
ResponderEliminaresto esta muy bien y tienes mucho que contar
ResponderEliminarLos amigos son compañeros de viaje que nos ayudan a avanzar por el camino de una vida más feliz. Espero estar en alguno de tus artículos, tenemos pendiente un viaje juntos 🤩
ResponderEliminar