El altiplano Cundiboyacense es uno de los territorios más extensos del centro de Colombia con más de 1200 kilómetros de planicie y algunas zonas montañosas, este territorio fue habitado por los Muiscas desde aproximadamente el año 500 AC llegando a ser la población más ordenada y con más habitantes de la región a la llegada de la conquista, aunque no llegaron a ser un imperio como los Mayas, Incas o Aztecas.
Los Chibchas como también son llamados por pertenecer al mismo grupo lingüístico que hablan muchos grupos indígenas de la región de la actual Colombia y Centroamérica, ocupaban la extensa región que abarcaba desde el actual sur del departamento del Santander en lugares como Vélez y Onzaga y desde Pisba hasta el sur de Cundinamarca en lugares como Fusagasugá, con territorios en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y el distrito capital Santa fe de Bogotá el cual en su época era llamado Bacatá. Divididos en 4 regiones las cuales 2 eran políticas y las otras 2 de ellas tenían un peso mucho más religioso, también habiendo pequeñas zonas que eran autónomas las cuales se pueden contar como una quinta división.
Tenían su propia religión y dioses al igual que mitos de origen como la Bachué, Chiminigagua, Chía, Huitaca, Sogamoso y el dios en la tierra Bochica que recorrió todos los territorios enseñando el tejido del algodón, la unión entre pueblos y quién abrió la tierra para crear la famosa cascada del salto del Tequendama.
Los territorios del Zipa estaban divididos en 5 regiones las cuales cada una estaba gobernada por un Zybyn y estas regiones contenían diferentes cantidades de aldeas las cuales eran gobernadas por un Uta siendo los Uta los caciques de cada aldea.
Estaba el Zybyn de Bacatá siendo la más grande con los Uta o aldeas de: Bacatá, Funza, Chía, Engativá, Fontibón, Facatativá, Tenjo, Subachoque, Tabio, Toca, Cajicá, Zipaquirá, Nemocón, Bosa, Zipacón y Soacha.
El Zybyn de Guatavita contenía las siguientes aldeas: Guatavita, Sesquilé, Guasca, Sopó, Usaquén, Tuna, Suba, Teusaca, Gacheta, Chocontá y Suesca.
El Zybyn de Ubaque tenía las aldeas de Ubaque, Choachí, Chipaque, Cáqueza y Usme. El Zybyn de la región de Ubaté tenía las aldeas de Ubaté, Cucunubá, Simijaca y Susa. Por último el Zybyn de Fusagasugá el cual tenía las aldeas de Fusagasugá, Pasca y Tibacuy.
Las chozas en la arquitectura de los muiscas era uno de los lugares más importantes y significativos para su cultura ya que desde ahí era donde vivían y desde donde se educaban y tenían sus conocimientos necesarios para la sobrevivencia, al igual que de daban gran importancia y sentido sagrado a el agua y cuerpos de agua como lo eran los ríos, lagunas y humedales de toda la región en que habitaban, basados en gran parte por la agricultura y poca caza siendo el maíz y la sal para conservar sus alimentos lo más importante, dejando a un lado las piedras preciosas, joyería o en general todo objeto que brillara siendo estos utilizados solo para los vestuarios y ornamentos para los líderes y gobernantes dándole una connotación divina pensando que el oro era la semilla de los dioses.
Sobre los Zipas que gobernaron en la región no se tiene mucha documentación y en crónicas de la conquista solo se tiene información de los últimos 5 Zipas y los últimos 5 Zaques desde la llegada de los europeos a estas tierras.
Realmente no siendo un grupo indígena muy relevante al lado de los encontrados en américa, lo que hizo lo búsqueda insaciable de este grupo fue un mito que despertó la curiosidad de los avaros conquistadores enviando más de 14 excursiones a encontrar el lugar. La historia hablaba sobre un hombre de oro o "el dorado" en un lugar con tanto oro en abundancia que se desecha lanzándolo a una laguna junto con este hombre con su cuerpo bañado en polvo de oro. No era más ni menos que el proceso místico para el ascenso de un nuevo Zipa.
Los elegidos para ser Zipa eran escogidos desde muy pequeños y encerrados en las llamadas chozas durante toda su vida, allí aprendían a gobernar por medio del matriarcado o su abuela materna la cual le enseñaba el tejido del algodón, la política, sobre cultivos y plantas al igual que construcción. También sobre las leyendas y sus dioses y su propio calendario para cultivo y recogida de alimentos y un poco de la forja.
Con el pasar de los años entraban a la choza donde se encontraba el candidato a ser Zipa mujeres para tratar de seducirlo durante la noche pero él no debía perder la concentración ni tener sexo con ellas porque perdía su posibilidad de ser elegido, para los Muiscas la fertilidad y el sexo era esencial para su pueblo teniendo muchas leyendas que hablan de la población del mundo y lugares sagrados para la reproducción, entre muchos de ellos venidos del agua.
Al llegar el día de la Ascensión del nuevo Zipa este era adornado y ornamentado con oro, plata, esmeraldas y todo objeto que brillará, posteriormente realizaba una caminata o procesión con toda su aldea y servidumbre hasta la laguna de la Guatavita y ahí luego de ser cubierto en polvo de oro, era esperado por una balsa la cual también era decorada con joyería, llevándolo al centro de la laguna, allí él se tiraba al agua como en una especie de bautizo o como si con la semilla de los dioses fertilizara las aguas, saliendo completamente limpio y nombrado como Zipa para gobernar.
Es curioso que a la llegada de los conquistadores este ritual ya no era realizado por los Muiscas pero aun así, fue contado haciendo que se llenará más de misticismo, fantasía, exageración y mentiras llegando desde el Ecuador, el mar Caribe y Venezuela solo en busca del dorado al punto que en la laguna fue tratada de ser vaciada por un Boquete para sacar los tesoros que se encontraban en el fondo, pero siendo todas estos intentos inútiles. Actualmente la laguna es un parque nacional cuidado por el departamento de Cundinamarca, siendo uno de los lugares más importantes para visitar en Colombia junto con el museo del oro en la ciudad de Bogotá en el que se guarda la colección de objetos precioso prehispánicos más grandes del mundo.
Si quieres leer un artículo relacionado da clic aquí




























No hay comentarios:
Publicar un comentario